DiverBus

El trayecto de casa al colegio y del colegio a casa es un acto rutinario que realizan los alumnos. Puede parecer un espacio de transición pero también se puede llegar a convertir en algo mucho más dinámico, divertido y educativo. Porque la educación de los alumnos no acaba en el aula, debe cuidarse en todos los ámbitos del día a día.

En esta entrada compartimos la experiencia “Diverbus”, una ruta educativa para los estudiantes.

Desde que empecé como Educadora Infantil mis dos grandes objetivos han sido autorealizarme, desarrollando lo que me gusta; y hacer disfrutar a los niños en el trayecto hacia la escuela.

Para los niños el viaje del autobús puede llegar a relacionarse con el aburrimiento o cansancio, tanto a la ida como a la vuelta del colegio. Así, creo que es nuestro deber como educadores/as encontrar herramientas para que los niños liguen estas sensaciones un poco negativas a unas más positivas. Esas herramientas no dejan de ser fórmulas que
consiguen que el niño se centre en la motivación de un nuevo día. Estimulamos al niño incidiendo en el juego, la diversión y la relación con sus compañeros.

Todo lo dicho anteriormente se apoya en la metodología ABJ (Aprendizaje Basado en Juegos) pero en este caso adaptándolo fuera del aula y siempre haciendo al niño partícipe en todo momento.

Naranjito o Manzanito, que son los nombres que les hemos puesto a los autobuses dependiendo de su color, es el lugar donde se realizan estas actividades.

En primer lugar, cuando educadores y niños y niñas de 2º de Infantil estamos listos para iniciar el viaje hacia la escuela, uno de ellos pasa la lista de asistencia.

Una vez estamos en marcha, tratamos de conversar e interactuar con ellos tratando temas de actualidad. Por ejemplo, aprovechando las fechas navideñas, hablamos sobre lo que significan para los niños y niñas estas fiestas y sobre sus largas listas de pedidos de juguetes. Tras esto, procedemos a compartir opiniones y gustos entre todos. También leemos cuentos de diferentes temáticas como de superhéroes (tema que les apasiona) tanto oralmente como con ayuda del móvil (videocuentos) y les hacemos preguntas relacionadas con lo que se ha leído.

Muchas veces, para evitar que los niños se duerman en el trayecto, escenificamos distintas situaciones cotidianas e interactuamos con ellos en clave de humor. Además, siempre que hay alguna festividad nos disfrazamos o les damos pequeños detalles para animarles y alegrarles.
Todos los niños deberían empezar y terminar el día pasándolo bien y aprendiendo con una sonrisa.

Experiencia contada por Noelia González.

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