La educación integral del alumno se construye con la suma de muchos momentos. Tanto dentro como fuera del aula. El comedor escolar es uno de estos momentos donde seguir inculcando valores y transmitiendo conocimientos más allá de los meramente académicos. Debe incluirse en el proyecto educativo del centro y gestionarse de una forma profesionalizada e integral.

El comedor escolar tiene una función educativa y nutricional fundamental. Además de la definición del comedor como un espacio de restauración, también podemos aprovechar este momento para promover hábitos de vida saludables, mejorar la educación alimentaria, o fomentar el aprendizaje de una segunda lengua. Lo entendemos como el sitio perfecto para desarrollar una serie de hábitos y actitudes vinculados con la alimentación, sostenibilidad, higiene personal, orden, convivencia… Además, aprovechamos este rato como tiempo de ocio para favorecer la interrelación entre los niños en inglés. Por ello, planteamos esta actividad con unos objetivos concretos.

El comedor puede ser considerado como un espacio multilingüe. Durante la comida, nuestros educadores se comunican en inglés, ampliando el vocabulario y las expresiones relacionadas con las rutinas y la alimentación. Así, el colegio da continuidad al proyecto educativo en idiomas. El objetivo no es sobrecargar a los alumnos con una clase más en su tiempo de descanso. El fin es aprovechar este rato de ocio para que los niños sigan adquiriendo conocimientos y reforzando el idioma.

El papel de los educadores.

Es esencial dentro del proyecto educativo del colegio. Su papel va más allá de vigilar y servir a los niños. Su implicación, comunicación y buenas prácticas, fomentan la adquisición de hábitos saludables y conservación del medio ambiente siempre con el inglés como lengua vehicular.

¿Quieres más información sobre el comedor escolar para tu centro? Estaremos encantados de contactar contigo.