La importancia de las actividades extracurriculares en el desarrollo cognitivo y social de los niños y adolescentes es fundamental. La diversidad de estos servicios es muy grande: idiomas, música, robótica, deporte, arte… Porque las necesidades de los estudiantes varían y es necesaria la propuesta de alternativas.

En esta entrada, nos basamos en el estudio realizado por Ivalua donde se analiza de forma exhaustiva la relación entre el rendimiento académico de los alumnos y las habilidades psicosociales con los programas extracurriculares.

“De esta manera, las actividades extraescolares combinan actualmente (en mayor o menor medida) una triple finalidad:

  1. Facilitar la conciliación familiar a través de la dotación de servicios fuera del horario escolar que alargan el tiempo que el niño está bajo supervisión de un adulto.
  2. Aportar tiempo educativo al alumnado fuera del horario estrictamente escolar.
  3. En no pocas ocasiones, compensar las desigualdades educativas de partida de determinados colectivos, ya sea mediante programas de contenido académico u otros programas de ocio educativo donde se trabajan otros tipos de habilidades sociales, valores o actitudes.”

Fuente Ivalua. 

Este mismo estudio afirma que la educación no formal -donde se engloban estas actividades extracurriculares- están entre la educación formal -la que tiene lugar en centros educativos, objetivos claros, organización definida y validación de resultados- y la educación informal -aquella que no tiene una estructura organizativa clara y que se se desarrolla en diferentes ámbitos de la cotidianidad-. Así, este tipo de actividades, tienen una estructura organizativa clara, persiguen unos objetivos específicos, tienen itinerarios definidos, pero carece de pruebas de validación.

¿Qué tipo de actividades se engloban en este campo?

Programas formativos que buscan el desarrollo cognitivo del alumno pero que no olvidan el ocio.

¿Qué ámbitos competenciales pueden mejorar las actividades extracurriculares?

Estas son las conclusiones a las que ha llegado el citado estudio:

  • Rendimiento escolar.
  • Lectura y matemáticas.
  • Actitudes hacia el aprendizaje.
  • Incremento de las expectativas formativas.
  • Competencias psicoemocionales.
  • Competencias sociales.

La importancia de un sólido proyecto extracurricular en el centro.

Tal y como afirma el estudio, el complemento de las actividades extracurriculares mejora significativamente el rendimiento académico de los alumnos. Así, el proyecto extracurricular de los colegios debe considerarse como un área más del proyecto del centro, darle la importancia que merece y dotar a los alumnos de una variedad de actividades que completen satisfactoriamente su formación.

Entre los factores de éxito de estas actividades, el estudio destaca lo siguientes:

  1. Una clara vinculación entre la actividad y el currículum escolar.
  2. Son dirigidos por un profesor profesional.
  3. Son planificados con una duración equilibrada (ni muy cortos ni muy largos).
  4. Consiguen una asistencia regular.
  5. Implementan metodologías experienciales y/o basadas en evidencia.
  6. Combinan contenidos formativos y lúdicos.
  7. Se realizan individualmente o con estrategias de agrupación variable, entre otras.