My English Adventure es un proyecto del centro, donde los alumnos se acercan al inglés de forma natural. Esta actividad busca la evolución de los alumnos a lo largo de las diferentes etapas escolares. Pretende potenciar la confianza de los alumnos, a través de una metodología que se identifique con los valores del centro, creando una base sólida para que los alumnos consigan sus objetivos de certificación en sus futuras etapas.

Este proyecto se puede completar con actividades como Inmersiones Lingüísticas o Cultural Trip, actividades que permiten desarrollar la competencia lingüística.

En esta entrada mostramos un ejemplo de My English Adventure para los alumnos de 3º y 4º de Primaria del Colegio María Auxiliadora.

My English Adventure es una actividad que permite que los niños se acerquen de forma sencilla a un nuevo idioma. En esta etapa, el inglés es algo que aparece de forma constante en su vida, tanto en el colegio como en su entorno personal, y muchas veces se enfrentan a él con miedo o incomprensión. Sin embargo, gracias a este proyecto, se produce un cambio de actitud a través de una nueva visión que les permite entender que es un idioma fundamental en el día a día y que puede ser muy divertido aprenderlo.

El concepto de My English Adventure les permite aprender jugando a través de diferentes actividades para las que ya están preparados en estas edades. Las clases las comenzamos pasando la lista y cada día es un niño el que se encarga de comprobar que están sus compañeros e indicar la fecha concreta de la clase. También hablamos del tiempo y de lo que han hecho en los días anteriores que no nos hemos visto. Tras esta primera toma de contacto, a través de listening, vídeos y ejercicios sencillos,  van descubriendo otras culturas y nuevo vocabulario que son capaces de aplicar en su día a día casi sin darse cuenta. Al final de cada clase, para relajarnos un poco, trasladamos todo lo que hemos ido aprendiendo a situaciones más cotidianas que recreamos en la clase y juegos que nos demuestran que podemos desenvolvernos con facilidad. Todo esto se va acumulando a lo largo del tiempo y al final de curso son capaces de recordar estructuras y vocabulario sin ningún problema.

Por otro lado – y aunque ellos no son conscientes- el esfuerzo que hacen a lo largo del curso, les permite reconocer diferentes instrucciones y órdenes en inglés y facilita el aprendizaje, ayudándoles a asimilar la pronunciación de forma sencilla y natural. Escuchar semanalmente a alguien de confianza hablar inglés constantemente genera en ellos un interés nuevo y ganas de probar y experimentar, eliminando el miedo escénico de sus mentes.

Para mí la educación es una actividad muy reconfortante que crea vínculos especiales entre los alumnos y los educadores y que permite conocer un mundo nuevo a través de diferentes actividades. Ver cómo evolucionan sin darse cuenta y demuestran su sorpresa ante los conocimientos adquiridos, se convierte en una de las mejores sensaciones con las que se puede terminar cualquier día de trabajo.

Experiencia contada por Marta Monzón.

Si quieres implantar este tipo de proyectos en tu centro estaremos encantados de contactar contigo y resolver todas tus dudas.